La comercialización de las artes marciales y métodos alternativos de sanación han creado un mercado lleno de pseudo-instructores, que después de atender un taller, una charla o llevar un curso de un mes o 3, ponen en peligro la seguridad física y la salud de muchos. Pretenden, copian e inventan, pero no transmiten conocimientos!. Luego usan certificaciones de asistencia o participación a esos talleres o charlas para pretender una afiliación a una organización. Otros se afilian a organizaciones a través de una relación establecida por internet o haber atendido una charla o taller y así se apropian o afilian a un linaje.
"Un buen practicante NO hace a un buen maestro". Muchos con habilidad física y que ejecutan ciertos movimientos excelentemente, no necesariamente son buenos instructores. La habilidad física es una cosa. Poseer los conocimientos y la metodología es otra. Para ser Maestro hay que tener la habilidad física, pero también conocer TODOS los aspectos involucrados y sus aplicaciones. Por ejemplo, los que copian o imitan podrán saber la aplicación de una técnica. Un Maestro la aplica en 20 formas diferentes!.
Conocer una o varias formas de un sistema no hace a un maestro. Muchos aprenden algo o parte de un sistema y se hacen llamar maestros. Son meramente practicantes que pretenden instruir.
El aprendizaje involucra metodología, tiempo y práctica. "Sin metodología, tiempo y práctica no hay aprendizaje. Sólo copia e imitación". Muchas artes han muerto o se han diluído por esto. Lo que queda de ellas es una ligera semblanza de lo original.
............................."Muchos hacen llamarse Maestro............................. Pocos los que verdaderamente lo merecen...!". !